Nuestro sistema inmunitario está encargado de la defensa natural del organismo humano contra bacterias, parásitos, hongos y virus. Se trata de una organización compleja de células, tejidos y órganos que por una parte reconocen al patógeno y por otra se encargan de eliminarlo.

Las enfermedades alérgicas por hipersensibilidad, suponen una excesiva o inadecuada respuesta del sistema inmune frente a antígenos ambientales no patógenos. Los síntomas que sufren los pacientes,  tales como picor de nariz y ojos, estornudos, congestión, tos, falta de aires incluso shock son consecuencia de los procesos de reconocimiento del antígeno por nuestro sistema inmune y la puesta en marcha de mecanismos proinflamatorios.

La inmunoterapia supone el verdadero tratamiento etiológico de la enfermedad alérgica, induciendo fenómenos de tolerancia a los antígenos ambientales o de veneno de himenópteros.