F.A.Q.

La gravedad se relaciona con la rapidez con la que comienza la reacción, la aparición de picor de palmas y plantas de pies, ronchas o rinitis son predictores de una anafilaxia. En estas situaciones la inmediata actuación de muy importante, con la administración de adrenalina.

Episodios urticariales o de hinchazón de la cara horas después de la administración de la dosis pueden ser tratados con antihistamínicos y corticoides orales.

Las reacciones más frecuentes, son las locales en la zona de administración de la dosis con picor intenso, inflamación y calor. Resulta muy útil la aplicación de frío en la zona de la inyección junto con la toma de un antihistamínico y la aplicación de un corticoide de uso cutáneo.

NUNCA. La administración de extractos por vía subcutánea debe realizarse siempre bajo supervisión médica.

La inmunoterapia es un tratamiento individualizado que contiene los alérgenos para los que el paciente está sensibilizado y tienen relevancia clínica.

Para preparar éstos extractos, lo primero, es obtener la materia prima, mediante cultivo de ácaros u hongos, recolección de pólenes… Posteriormente se someten a procesos de extracción de proteínas, identificación de las mismas, purificación y controles de estandarización y esterilización hasta llegar al extracto final.

Es una modalidad de tratamiento de enfermedades alérgicas, que consiste en la administración de dosis crecientes del alérgeno al que el paciente está sensibilizado y con relevancia clínica hasta alcanzar una dosis óptima que se repite de forma periódica. El objetivo es modificar la respuesta del sistema inmune frente al alérgeno.

Enfermedades alérgicas con mecanismo IgE mediada, centrando la atención principalmente la Rinoconjuntivitis alérgica, Asma bronquial alérgica y Alergia a himenópteros. Más recientemente se encuentra comercializada una vacuna para alergias alimentarias catalogadas como síndromes LTP´s.

La administración repetida de la dosis óptima es capaz de modificar el sistema inmune de la persona alérgica, induciendo una respuesta clínica favorable, con reducción de síntomas que puede ser percibido en términos generales desde el 2º-3º mes de tratamiento.

Podemos diferenciar dos tipos de vacunas; subcutáneas, con la administración mensualmente en la mayoría de los casos de la dosis establecida en la línea posterior del brazo. Sublinguales, con la administración debajo de la lengua de las dosis en spray o gotas que se mantienen un tiempo de pocos minutos para posteriormente ingerirla.

Los comprimidos orales suponen otra alternativa de tratamiento, presentándose de forma liofilizada para un tratamiento diario.

La eficacia de la inmunoterapia dependerá de las diferentes pautas de inicio que se indiquen. En las pautas agrupadas controladas por alergólogos se pueden hacer inicios en 2-4 semanas consiguiendo eficacia en 8-12 semanas de tratamiento.

Con las pautas convencionales que demoran su llegada a dosis de mantenimiento entre 5-12 semanas se retrasa la percepción de eficacia por parte del paciente.

Dependerá de la estrategia que haya elegido su alergólogo en función de las características de su patología. Tradicionalmente en vacunas subcutáneas, de 3-5 años con dosis mensuales. En el caso de las sublinguales en pautas cortas de 2 a 5 meses en época preestacional o a diario en el caso de alérgenos perennes.

También en dosis subcutáneas existen estrategias de vacunación en pocas dosis semanles antes del inicio de la estación polínica.

La inmunoterapia como cualquier tratamiento no está exento de riesgo en su administración. En el caso de las subcutáneas, la mayoría de las reacciones son locales consistentes en hinchazón y picor en la zona de administración y que suelen evolucionar hacia la tolerancia con las sucesivas administraciones. Las reacciones generalizadas aunque poco frecuentes pueden provocar crisis de asma acompañada de urticaria o angioedema, por ello, todas las dosis deben ser administradas en un centro sanitario.

Las vacunas sublinguales pueden provocar picor intenso de la boca en las zonas de contacto con hinchazón de labios ocasionales o molestias esofágicas y/o gastrointestinales.