Rápidas o “rush” Agrupadas o “cluster” Convencional

 

Esencialmente, distinguimos dos tipos de extractos:

Acuosos: Presentados en solución o liofilizados, se trata del producto disuelto tras la estandarización precisan en general un número mayor de dosis para alcanzar la dosis óptima de mantenimiento. Se le asocian un mayor número de reacciones adversas sistémicas.

Dentro de las modificaciones combinadas física y químicamente, destacan los extractos modificados con formaldehído y absorbidas en hidróxido de aluminio, las vacunas modificadas con glutaraldehído y absorbidas a tirosina o vacunas de extractos despigmentados, polimerizados con glutaraldehído y adsorbidos a hidróxido de aluminio.

Modificados: Son extractos acuosos que se someten a alguna modificación de tipo físico, químico o combinado. Los depot o retardados para administración subcutánea, son extractos en suspensión adsorbidos en la mayoría de los casos en hidróxido de aluminio, en algunos casos en fosfato de calcio o tirosina con la finalidad de conseguir una liberación retardada. Con éstos extractos depot se reducen el número de dosis para alcanzar el mantenimiento con menor número de reacciones sistémicas pero con incremento de las locales.

La modificación química de los extractos se realiza con aldehídos (formaldehído y glutaraldehído) y da lugar a los alergoides o extractos polimerizados. El objetivo es reducir las reacciones adversas.

Otra modificación química, es la “despigmentación” mediante una reducción controlada del pH, para eliminar los pigmentados en los extractos, manteniendo la alergenicidad. Un proceso complementario a la polimerización para eliminar restos de bajo peso molecular.