Se indican en el tratamiento de las infecciones recurrentes de origen bacteriano y también favorecen su prevención, con una función inmunomoduladora, que estimula a nuestro sistema inmune frente al patógeno. Históricamente ha gozado de defensores por su comodidad de administración sublingual o nasofaríngea o de detractores por falta de eficacia. La realidad es que de las antiguas vacunas de lisados bacterianos a las actuales suspensiones de bacterianas inactivadas se ha recorrido en largo trayecto de investigación y mejora de este tipo de extractos que han logrado posicionarse como una referencia terapéutica en sinusitis, faringoamigdalitis o infecciones de orina de repetición.