Se administran de forma subcutánea en el brazo en su línea posterior. Es la vía clásica de administración de inmunoterapia y la más conocida. Aporta la comodidad de una vez terminada la fase de inicio, realizar las administraciones cada mes y ocasionalmente cada 2 meses. De esta forma se mejora el cumplimiento y adherencia al tratamiento con la seguridad del control del centro sanitario.