Las vacunas sublinguales se caracterizan porque el extracto se administra debajo de la lengua y se suele mantener unos pocos minutos para después deglutirse en la mayoría de los casos. La presentación puede ser variada en forma de aplicaciones diarias o 3 veces por semana, pulverizaciones o gotas.

Su forma de administración y perfil de seguridad permite la administración en domicilio sin personal sanitario, aunque es recomendable la primera administración realizarla con la ayuda de un especialista.